La reciente caída de servicios en plataformas como Bancolombia, Davivienda, Nequi y también en gigantes como Amazon, Google y Microsoft, pone de relieve nuestra creciente dependencia de estas entidades. Este fenómeno revela no solo el alcance del control que tienen sobre nuestros datos, sino también las deficiencias de un entorno regulatorio que a menudo carece de transparencia.

Preguntas Claves:
– ¿Dónde están nuestros datos?
– ¿Por qué están almacenados fuera de nuestro territorio?
– ¿Dónde queda nuestra soberanía digital?
– ¿Cómo podemos controlar lo que no conocemos?
No es preocupante solo que un sistema colapse; lo verdadero alarmante es su recuperación. Sin una regulación clara, somos vulnerables a decisiones que no entendemos.
Tomar conciencia es el primer paso para recuperar nuestra soberanía digital y generar un diálogo crítico sobre nuestro futuro.

