
Las puertas traseras o backdoor son un tema bastante habitual cuando hablamos de vulnerabilidades en la ciberseguridad. Es la forma en la que los delincuentes cibernéticos abren un camino sigiloso hasta el sistema que desean atacar. La finalidad de ello, por lo general, es cometer algún tipo de delito informático. Pero concretamente, ¿qué es un backdoor o puerta trasera en informática? Si te lo estás preguntando, aquí encontrarás la respuesta.
¿Qué es un backdoor o Puerta Trasera?
En informática, se entiende como backdoor a una especie de virus creado para permitir a los piratas informáticos el acceso remoto a un equipo infectado. Funcionan como puertas traseras, de ahí su nombre y permiten al hacker controlar el dispositivo. Otorgándole permiso para enviar y recibir archivos, descargarlos, ejecutarlos o borrarlos. También podrán mostrar mensajes, sustraer información, reiniciar o apagar el equipo.
Estos virus pueden encontrarse instalados con anterioridad en el sistema o aplicaciones de los que el usuario hará uso. Esto puede ocurrir porque sus creadores los han dejado intencionalmente o han olvidado borrarlos o neutralizarlos.
Generalmente, los backdoors son una amenaza peligrosa para el usuario. Pues permiten el ingreso y control total e inadvertido de un equipo, pudiendo realizar toda clase de actividades maliciosas dentro de él. Las víctimas de estos virus suelen sufrir el robo de información por un auténtico problema en la seguridad del dispositivo.
Sin embargo, no todos los backdoors tienen una naturaleza maliciosa, por lo que no necesariamente significan un peligro. Pueden utilizarse para ejecutar actividades de mantenimiento o actualización de los equipos, sin contacto directo con el usuario. También pueden permitir al técnico ingresar de forma remota al sistema, para resolver problemas dentro de él. Es importante que un backdoor se encuentre bien configurado y sea legítimo.
¿Cómo funcionan los backdoors maliciosos?
Es cierto que no siempre se abre una puerta trasera en informática para actividades maliciosas. Pero la realidad es que es el principal propósito de su uso. Con un backdoor, los ciberdelincuentes consiguen tener acceso remoto a un equipo, trabajando desde ellos para su propio beneficio, que por lo general es ilegal.
Los backdoors no solo se utilizan para robar datos, archivos e información en general. Sirven también para tener acceso a cuentas digitales, como perfiles personales y cuentas bancarias. Pero además, una de las funciones de los backdoors maliciosos es agrupar varios números de equipos para formar una red zombi o botnet. Una red desde la que los hackers usan un ejército de dispositivos para sus actividades delictivas.
¿En qué se diferencian un backdoor de un troyano?
Las personas suelen confundir los virus y los malware, lo que no escapa de los backdoors y los troyanos. A diferencia de lo que muchos piensan, no son lo mismo. Un backdoor puede funcionar en solitario, puede quedar en un sistema a propósito para solucionar problemas del equipo de forma remota. Cuando se trata de backdoors maliciosos, han de estar vinculados con un troyano. Entrando al equipo, disfrazado de algún otro programa.
El backdoor funciona como una entrada secreta que se encuentra previamente en el programa descargado, aunque se oculta de la vista del usuario. Por su parte, al troyano se le debe dar acceso al sistema, por medio de un archivo que ha sido descargado voluntariamente. Así que no son iguales, pero trabajan en conjunto. El backdoor es la puerta que se abre para dejar entrar al troyano.
Tipos de backdoors
Existen dos clases de backdoors:
- Aquellos que buscan instalarse en el quipo. Siendo esta, la puerta trasera más fácil de reconocer por los actuales programas antivirus. Por lo que son más sencillos de eliminar.
- Los backdoors que ya se encuentran instalados en el sistema, colocados en programas lícitos. Estos pueden ser activados en cualquier momento, pero sus desarrolladores deben hacer un uso ético de sus funciones. Por lo que su presencia no debería significar una amenaza para el usuario.
¿Cómo reconocer un backdoor?
Tal como hemos comentado anteriormente, un backdoor puede ocultarse de forma muy eficaz, haciendo que reconocerlos sea un tanto complejo. Es posible que en algún momento percibamos una disminución en el rendimiento del equipo. También pueden aparecer cuadros de diálogo que solicitan contraseñas o datos confidenciales. Se abren también ventanas no conocidas de forma automática. Llevándonos incluso a ser víctimas de ransomware.
Todas estas señales pueden indicarnos que tenemos una puerta trasera abierta. Pero es posible que no consigamos darnos cuenta de ello. Por lo que lo mejor, será contar con programas antivirus y firewalls debidamente actualizados. Estos softwares se encargarán de analizar y detectar tales amenazas.
¿Cómo protegerse de un backdoor?
La mejor manera de brindar protección a nuestros equipos contra un backdoor, siempre será tener un buen antivirus. Un completo programa que brinde protección en tiempo real y se mantenga siempre actualizado. De esta forma podrá detectar las amenazas más recientes. Hoy en día existe una gran variedad de estos software, pudiendo encontrarse de manera paga o gratuita. Siendo los primeros, los más efectivos en cuanto al resguardo del dispositivo.
Además de un buen sistema de protección para el equipo, es importante tener sentido común y precaución al navegar por la web. Teniendo especial cuidado al momento de descargar archivos y programas. Muchas páginas muestran a simple vista que no son de confiar y si el antivirus emite un aviso de peligro, lo mejor será no continuar en ella. Es importante no descargar archivos en sitios poco confiables o sospechosos.
¿Cómo eliminar un backdoor?
Eliminar un backdoor de forma manual no es una tarea sencilla. De hecho, resulta más efectivo utilizar una herramienta para eliminarlo. Los programas antivirus de calidad, presentan esta opción, así que al detectarlos, los marcan para su eliminación. El software por lo general explica detalladamente la forma de realizarlo. Así que, con esta asistencia, borrar un backdoor del dispositivo no tiene por qué ser una actividad imposible.
Los backdoors, aunque pueden usarse con fines técnicos para asistencia remota, son principalmente usados con fines maliciosos. Razón por la que protegernos de estas amenazas es muy importante. En caso de que hayan conseguido ingresar al sistema, deben ser eliminados lo antes posible. Solo así podrá evitarse un problema que pueda comprometer información importante, datos financieros, entre otras cosas.
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