
Nuestro mundo es cada día más digital, y con ello, el delito informático aumenta. Este problema ha estado presente en el procesamiento de datos desde sus inicios. Sin embargo, debido al confinamiento provocado por la pandemia, el ciberataque se ha hecho más habitual. Debido a esta situación, muchas personas y empresas sienten preocupación sobre sus sistemas. Mismos que pueden sufrir un asalto, por parte de criminales digitales. Pero, ¿qué es un ciberataque?
Un ataque digital o asalto informático es una serie de acciones maliciosas, aplicadas a los sistemas de información. Los principales afectados pueden ser, redes computacionales o bases de datos. El propósito de un ciberataque, es perjudicar a individuos, empresas o instituciones. Por medio de estas acciones, un hacker puede atentar contra sus sistemas y equipos. Robándoles información y anulando sus servicios, con la intención en casi todos los casos, de extorsionar.
En este artículo conocerás los tipos de ciberataques existentes, cómo protegerte de ellos y las consecuencias de ser víctima de un asalto informático.
Tipos de ciberataque
Los ataques digitales no siempre son iguales. Son diversos los tipos de ciberataques existentes, los cuales varían según la víctima, el propósito y su forma de ejecución. A continuación presentamos los más habituales:
Phishing
El phishing se trata del envío fraudulento de mensajes, que por lo general son recibidos por medio de e-mails. Estos mensajes parecen llegar de fuentes seguras y fidedignas. El propósito de ellos, es obtener información personal y delicada del receptor. Estos datos pueden ser, inicios de sesión en redes sociales, plataformas bancarias, entre otras.
Malware
La palabra malware deriva de software malicioso, los cuales están compuestos por gusanos y virus digitales. Estos se encargan de encontrar debilidades en los sistemas, vulnerándolos aún más. Habitualmente se activan cuando se ejecuta algún enlace o archivo adjunto. Pueden tratarse de programas maliciosos que afectan componentes claves de red. También pueden obtener de manera secreta, todo tipo de información en el equipo.
Inyección de SQL
SQL es un lenguaje de consulta estructurado, al ser inyectado en el sistema, lo obliga a revelar datos protegidos. Un hacker puede realizar una inyección SQL por medio de códigos maliciosos escondidos en cuadros de búsqueda en la web.
Ataque de denegación de servicio
Por medio de este ataque, los cibercriminales provocan un tráfico excesivo. Que lleva a la saturación y colapso de sistemas, servidores o redes. Un ataque de denegación de servicio, puede agotar recursos y ancho de banda.
¿Cómo protegerse de un ciberataque?
Un ciberataque puede ser una amenaza considerablemente grave para una empresa. Por esta razón, es importante tomar algunas medidas que ayuden a evitarlo:
- Se deben mantener los equipos actualizados, sin fallos de seguridad.
- Las contraseñas han de ser largas y de complejidad máxima.
- Es importante comprobar que los enlaces y perfiles a los que se accede, son auténticos.
- No deben proporcionarse datos personales a sitios web con poca fiabilidad.
- Al encontrar contenido posiblemente riesgoso, denunciar ante las autoridades.
Consecuencias de un ciberataque
El ciberataque puede causar diversos inconvenientes en diferentes frentes. Consecuencias que se explicarán a continuación:
Daños propios
El principal resultado de un ciberataque, es sin duda, los daños propios. Tanto particulares, como empresas e instituciones, se ven gravemente afectados ante un asalto digital.
Cuando hablamos de una compañía, un ataque repercute en todas las funciones de sus sistemas. Puede llegar a detener por completo la producción de la misma. Mantener un funcionamiento correcto de la empresa, es imposible ante estos escenarios. Lo que provoca, significativas pérdidas económicas.
En caso de tratarse de un secuestro de datos, estas pérdidas aumentan, al tener que pagar rescates por información. Este tipo de delitos informáticos, son cada vez más habituales. El dinero solicitado por los ciberdelincuentes es, en muchos casos, imposible de pagar. Llevando a la compañía a la quiebra.
Daños a terceros y sus efectos legales
Pero, los daños propios parecen ser poco, cuando son comparados con los perjuicios causados a clientes y proveedores. Muchas compañías manejan datos personales de sus clientes. Este es sin duda uno de los más valiosos activos para los cibercriminales. En un ataque digital, la información de este tipo, es la que más corre peligro.
En el ámbito legal, estos datos se encuentran amparados. La empresa es completamente responsable de su protección. En caso de que los mismos se encuentren en riesgo, la compañía estará sujeta a obligaciones legales en caso de negligencia. El delito de revelación de secretos, es de los muchos problemas que puede enfrentar la empresa.
Cuando estas situaciones ocurren, la honestidad y proactividad pueden ser útiles en minimizar los daños. La empresa se encuentra en la obligación de informar a los afectados, que hubo un problema de seguridad que afectó sus datos. En caso de omitirlo, la compañía incurriría en un delito de gravedad.
Estas instituciones tienen obligación de mantener seguros los datos de sus proveedores y clientes. Hacer del conocimiento de los involucrados en el menor tiempo posible, la situación ocurrida, ayudará a que la reputación no se vea afectada.
Marketing y reputación
Los daños ocasionados por un fallo en la seguridad, no afecta solo a los datos de la empresa y clientes. Un ciberataque puede hacerse de conocimiento público, provocando una mala reputación. La cual puede mantenerse en el tiempo sin importar los obstáculos superados.
El reconocimiento de una empresa es el más grande elemento vulnerado en casos de ataques informáticos. La reputación es algo intangible, pero muy importante para el éxito de una compañía. Esta se basa en la confianza que depositan las personas del exterior, en sus servicios. Esta confianza puede romperse con gran facilidad, debido a cualquier tipo de asalto a sus sistemas.
Por eso, es importante crear una campaña de marketing que se ocupe de algo más que de la comunicación. Una estrategia publicitaria, debe considerar la posibilidad de que ocurra una crisis por un ciberataque. El marketing deberá entonces orientarse a cómo la empresa afronta esta clase de retos, saliendo airosa de ellos.
Esto le permitirá recuperar la confianza que pudo haberse perdido. Sin una buena campaña de marketing, que ayude a devolver la confianza, la reputación de la empresa será negativa.
Debido a estas delicadas consecuencias, derivadas de un ciberataque, es sumamente importante estar preparados para esta situación. Pero, lo mejor será aprender a prevenir el problema. Implementando los mejores sistemas de protección, que eviten todo tipo de asaltos a una persona o empresa.

